El socialismo menor reinterpreta sus argumentos para abordar los nuevos desafíos

El socialismo menor reinterpreta sus argumentos para abordar los nuevos desafíos

Las tres mesas redondas organizadas ayer por el PSOE de Menorca Centre Bit de Alaior defendieron con éxito los argumentos de los socialistas para abordar tres importantes retos, presentes y futuros, como la desigualdad, la sostenibilidad y el republicanismo. Este análisis y revisión de su teoría también fortaleció los cimientos de la autoestima de la familia social, que respondió al llamado de generosa asistencia. No es sorprendente que una de las conclusiones sea que la socialdemocracia es la forma más confiable de abordar estos desafíos. Por eso se están sentando las bases para el próximo cuatrienio, que comienza en una conferencia de enero, con «una perspectiva sobre temas clave para seguir trabajando juntos», como dijo la secretaria general del partido, Susana Mora.

Aptitud física

La exministra Luisa Carcedo abrió fuego en la mesa sobre el estado del bienestar. Señaló la necesidad de una «recalibración». Para ello, dijo Carcedo, el obstáculo del modernismo «es tan difícil de combatir». Para superar esto, llamó al socialismo «el discurso de que bajar impuestos es positivo» y defendió que «los servicios públicos son un factor fundamental en la estabilización social». Carcedo señaló que la lucha contra la desigualdad debe ser una quinta parte del estado del bienestar, con una pandemia que introdujo nuevas variables.

Pau Marí-Klose, ex alto comisionado para la pobreza infantil, analizó los nuevos perfiles de pobreza, con «renovación» y el hecho de que la participación laboral no lo impide per se. Mary-Klose criticó el mérito de la democracia por «socavar la cohesión social» y la visión de la pobreza como una circunstancia que «lleva sus cicatrices para toda la vida».

En opinión de Francisco Javier Moreno, doctor en Ciencias Políticas, el covid-19 destacó las brechas del sistema, en su lucha por paliar las desigualdades que florecen en la crisis. Consideró una política fiscal «fundamental» que abandona la creencia de que «el nivel impositivo ya es el máximo», además de desacreditar los discursos peligrosos que combinan la migración, los beneficios y la recompensa con la pereza.

Economía y territorio

El catedrático de Economía Aplicada Francesc Trillas instó al PSOE a liderar el compromiso medioambiental como lo hizo con el feminismo, porque «la gente quiere saber que tiene futuro en su territorio». Al concentrarse en la economía y el medio ambiente, destacó la responsabilidad compartida de una sociedad cada vez más compleja. Para ello, es necesario ofrecer a las personas «esperanza» y «esperanzas» mecanismos para desarrollar su potencial «, que se siente valorado, que es una economía donde los agentes son fundamentales,» las empresas deben estar conectadas al territorio «.

María Francisca Casado, profesora de Economía y Empresa, explicó el cambio de modelo de turismo en una pandemia, un momento que representa «un punto de inflexión, no de frenar el crecimiento, sino de crecer de forma más inteligente y sostenible». Abordó el paso del turismo de masas a la personalización, «hay que adaptar otro tipo de oferta al turista nuevo, responsable, activo, incluso regenerativo».

Alfred Pastor, habitual en la isla, habló con el conocimiento local y comparó la capacidad de adaptación de Andorra. En cuanto a Menorca, se mostró partidario de limitar el turismo, ha llegado el momento en que eso se puede hacer. Advirtió que estos cambios son lentos y requieren consenso. El pastor se negó a usar la palabra «equilibrio cutre», y sugirió hablar al unísono, «con diferentes voces y tensiones entre ellos, debemos aprender a resolverlos».

Popular

En el debate sobre la comunalidad, se hicieron muchas referencias, especialmente veladas, a Podemos (entre otras cosas), en el que el PSOE convive con lo que la profesora Alicia García definió como «hostilidad fraternal». Ramón Sánchez, ex enviado del gobierno en Menorca, señaló antes que «la cultura democrática está en crisis» con una república nacida de las «tensiones entre pueblos y minorías, siempre rodeada de un líder enfurecido». Alicia García preferiría hablar de «tensiones entre política institucional y política», que aprovechan que hay personas que no sienten que se satisfagan sus necesidades. García optó por dar esta respuesta a este fenómeno de «política institucional, política indestructible», reacción que debe partir del «Estado social, diálogo». El ex presidente del Senado Manuel Cruz cerró los discursos, señalando que la «falta de reflexión» es parte integral de la democracia y de las dificultades actuales de la democracia, una práctica que no es fácil en tiempos emocionales, en los que corazón, y «tacticismo extremo». «

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