Armengol no se somete al Tribunal Supremo y veta el 25% de la instrucción española en su ley educativa

Armengol no se somete al Tribunal Supremo y veta el 25% de la instrucción española en su ley educativa

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El PSOE balear y sus socios abertzales siguen dando forma a su ley de educación para discrepar del Tribunal Supremo manteniendo de facto la inmersión lingüística y, al mismo tiempo, evitando que sea una protesta judicial. Presidente del Gobierno de las Islas, francina armengol, se niega de buena gana a aplicar un mínimo del 25% de la docencia española porque considera que la sentencia del Alto Tribunal sólo afecta a Cataluña. Por eso, la futura ley de educación balear, que ayer completó su fase de demostración, mantendrá el pleno respeto del catalán tal y como es hasta la fecha gracias a la Ley de Normalización Lingüística y al Decreto de Mínimos, que fija un mínimo del 50% de las horas lectivas. en catalán sin establecer un máximo, lo que permite un sistema de inmersión en casi todos los centros de las islas.

La única concesión de Balers a la oposición encabezada por el PP es la calificación del castellano como lengua de automoción, una maniobra que el Ejecutivo balear entiende que hará que la normativa «tenga menos riesgo de impugnación», como el parlamento el pasado jueves. Armengol socios, Més per Menorca.

La orden del Tribunal Supremo complica aún más el desarrollo de la ley de educación de Baleares, un compromiso de la anterior legislatura que lleva años estancado. El Ministerio de Educación argumenta que quiere aprobar una legislación consensuada, que el gobierno no cambia quién gobierna, pero que la dimensión lingüística, especificada en los artículos 133 y 134, genera importantes discrepancias entre el Gobierno y la oposición. El Ejecutivo balear, a instancias del PP, acepta la protección de las modalidades lingüísticas -como recoge explícitamente el Estatuto de Autonomía-, pero no hace ninguna referencia a la protección del catalán como lengua principal de enseñanza.

un paso atrás

Armengol ha dado un paso atrás y permitirá que el español siga como lengua automovilística sobre el papel, evitando argumentos de que la ley sería recurrida ante el Tribunal Constitucional. Sin embargo, deja la elección final en cada escuela o institución, en función de la realidad sociolingüística de cada uno, lo que finalmente se traduce -independientemente de dónde sea la ubicación y dónde se encuentre- en sistema educativo de inmersión lingüística de facto donde el español se reduce al sujeto de la lengua española, como si fuera una lengua extranjera.

El Gobierno cuenta con el apoyo parlamentario de Més per Menorca, que constituyó el PSOE, Unidas Podemos y los nacionales de Més per Mallorca para proteger de facto la enseñanza de inmersión lingüística. Vox ya ha anunciado que llevará la ley al Tribunal Constitucional, y el resto de la oposición ha presentado varias enmiendas al proyecto.

Uno de los cambios más significativos afecta a la supresión del punto 134.4 del anteproyecto. Este apartado establece que «para que el catalán, propio de las Illes Balears, conserve su función de referencia y cohesión social, los centros pueden poner en marcha las estrategias educativas de enseñanza de idiomas en inmersión». Era un claro reconocimiento a la enseñanza 100% catalana, que ya no es así, aunque se puede poner en práctica. Mientras que el anteproyecto de ley establece un porcentaje mínimo del 50% para el catalán, el anteproyecto para el castellano, además de confuso, no establece ninguna cuota ni porcentaje de uso. Es decir, no establece obligación alguna por parte de los centros de garantizar al menos una asignatura no lingüística en español, que es lo que dice la jurisprudencia.

Para el PP, se trata de una «línea roja» y por ello promueve que no apoya una ley que va en contra de la última sentencia del Tribunal Supremo y podría ser una «sentencia grave en aquellos centros que sumergen la educación en acción».

El PP apela al «sentido común» del sector no nacional del PSOE balear para que «revise y no lleve a Més y Podemos», y finalmente garantiza un mínimo del 25% de horas en castellano. en este reglamento. “No hay nada diferente a lo que está haciendo el propio PSOE ximo puig en la Comunidad Valenciana», recuerda un portavoz del PP, antonio costa, presentó una enmienda para garantizar el equilibrio de lenguas en la educación balear que ha sido rechazada.

La ley de educación en el Ballet se discutirá ahora en comisión, antes de llegar a la etapa final, el pleno del Parlamento, por lo que aún puede ser modificada. En la actualidad, los cambios en el lenguaje están siendo vistos como «una trampa para que el PSIB siga desconociendo nuestro sistema legal», dice el sindicato de docentes PLIS. Educación, por favor, que interpuso una ley contra el Govern de Armengol para que cumpla la condena catalana en Baleares y ayude a los padres de las Islas para que exijan educación en castellano.

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