La renta per cápita de los menorquines cae 5.500 euros por la crisis del covid-19

La renta per cápita de los menorquines cae 5.500 euros por la crisis del covid-19

La crisis del covid-19 ha debilitado a los menorquines, cuya renta per cápita descendió 5.500 euros en 2020 respecto al año anterior a la pandemia, 2019. Este es uno de los datos que se obtienen del Consell Economic Report in Social (CES) de las Illes Balears de la economía, el trabajo y la sociedad de las Islas durante el pasado año y que se presentó ayer en el Parlamento.

El informe confirma el impacto generado por la pandemia en la región de Baleares -la mayor del Estado-, y la caída del turismo, cuya facturación en 2020 cayó un 81% respecto al año anterior y que dejó una caída del gasto también 83 por ciento. La riqueza de las Islas Baleares, medida en Valor Añadido Bruto (VAB), cayó un 23,7 por ciento en 2020, una caída que nunca se registró en las Islas. Para el valor absoluto en euros estables, Menorca alcanzó un VAB de 1.731,8 millones, que mostró una caída del 23,3 por ciento respecto a 2019, cuando el VAB fue de 2.257,9 millones.

Esta disminución de 526 millones de riqueza provocó que la renta per cápita de los menorquines, que fue de 23.608 euros en 2019, a 18.107 euros al año siguiente, una diferencia de 5.500 euros.

La recesión económica y de ingresos en las islas muestra que Eivissa y Formentera fueron las más afectadas, con un descenso del G9A del 29,9 por ciento, que va desde un ingreso per cápita de 23.059 euros en 2019 a 16.164 euros en 2020, una disminución de 6.895 euros. Mallorca tuvo la menor caída, un 22,6 por ciento y una pérdida de ingresos per cápita de 5.532 euros.

Debido a la caída del VAB y las cifras de afiliación, las Islas Baleares son la comunidad autónoma más afectada por el impacto económico y social de la pandemia. En el ámbito laboral, los efectos fueron catastróficos, aunque el informe sugiere que la diferencia entre la caída del VAB y las afiliaciones muestra el efecto social beneficioso de ERTE, ya que las personas afectadas pudieron cosechar beneficios. Seguridad Social por la duración de su suspensión.

Dos crisis diferentes

Durante la presentación del informe ayer, la jefa de estudios del CES, Anna Grau, destacó que si bien la caída del PIB balear es la más significativa en España, las previsiones ya apuntan a que la recuperación es la más significativa. Respecto a la crisis actual en comparación con la crisis financiera de 2008-2009, Grau señaló algunas diferencias significativas. Si bien la crisis de 2008 se extendió gradualmente desde varios sectores tras una explosión en el sector financiero y bancario y «contagiando» al resto de los sectores, la crisis pandémica se abordó a tiempo, tuvo un impacto global y se derivó de la pobreza generalizada. También se espera que la recuperación se concentre más con el tiempo, enfatizó.

Por sectores productivos, el informe sugiere que la producción final del sector primario no disminuyó significativamente; en la industria, el impacto negativo de la pandemia es un efecto adicional sobre la pérdida de tejido industrial que ya se ha reducido desde la recesión de 2008; y en la construcción, la actividad centrada en la vivienda unifamiliar, nueva o rehabilitada, una población de alto poder adquisitivo y las limitaciones de movilidad por la emergencia sanitaria no fueron tan grandes como en cualquier otro sector.

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